Windows 8
Recién salido al público en general, Windows 8 está ya con nosotros y tal como todo lo nuevo, las ganas de poder probarlo fueron más que suficiente para hacerme de una licencia y poner manos a la obra.
Puedo decir que Windows 8 viene muy “touch”, esto quiere decir que se siente la influencia de la competencia, específicamente en el campo de las tabletas en donde todo es touch. Sin embargo esto no deja que en la versión de escritorio sea necesariamente su modo interactuar con el usuario, pero la sensación se encuentra implícita.
Quizá el cambio más radical a la vista es la nueva interface del inicio, Metro, en cuyo escenario ya teníamos avances funcionales en la consala XBox y que los poseedores de esta comsola ya estaban acostumbrados a su uso.
Al principio puede que cueste un poco de trabajo entender el funcionamiento de la pantalla de inicio y de cómo interactuamos con las aplicaciones, a todas luces comenzando el proceso a tener un ecosistema similar a lo ya conocido en la App Store de Apple. Aunque la tienda de aplicaciones aun se queda corta en comparación con la competencia principal, es cuestión de tiempo para que en esta podamos contar con aplicaciones perfectamente adaptadas al entorno.
Tal y como sucedió durante la transición de D.O.S. a Windows (recordemos que al principio Windows corría sobre D.O.S. y poco a poco esta capa fue desapareciendo con las nuevas versiones que se presentaban) al parecer lo mismo sucederá con el clásico, conocido y funcional escritorio, ya que el mismo se encuentra disponible para poder trabajar de la manera a la que estamos acostumbrados en las versiones anteriores. Todo es igual en el escritorio exceptuando la ausencia del botón inico, cambio principal e inicial hacia el entorno Metro en futuras versiones.
El precio es bastante accesible y con la promoción actual, vigente hasta el 31 de Enero de 2013, seguramente muchos adeptos nuevos harán “el salto”, en otras palabras, aquellas personas con versiones no originales ahora podrán tener una copia legal y con todo el respaldo que esto conlleva.
Considero que Windows 8 es una versión muy buena del sistema operativo, funciona en prácticamente todos los equipos actuales y con casi todo el software disponible de última generación. Hay que hacer notar que no se mencionan las netbooks, cuyo mercado está ya desapareciendo rápidamente, sin embargo ya hay muestras de usuarios que han logrado instalar Windows 8 en estos equipos.
Ahora es un buen momento para realizar el cambio, es económico, es actual, es importante y además ofrece bastantes cosas nuevas que pueden sorprendernos. También su manejo es relativamente sencillo, si ya has tenido contacto con tabletas anteriormente o si ya habías utilizado un XBox 360 actual.
Aún es muy pronto para conocer todas las bondades y el potencial que Windows 8 trae consigo, pero seguramente a diario iremos descubriendo cosas nuevas que harán que la adopción del sistema operativo de Microsoft se incremente.
Una buena opción de compra.









